lunes, 3 de febrero de 2025

La joven del broche azul. Por Fernando Trujillo

 

Capítulo de mi próxima novela: Orozco el devoto de la Muerte.

 

Septiembre del 2019


Un vaso de whisky y tres monedas de la misma denominación.

Es el pago al guardián del cementerio, por darme permiso de realizar trabajos mágicos dentro de este recinto.

Tengo un trabajo que hacer, recibí la autorización de mi Poderosa Calavera para llevarlo a cabo, el dinero es importante, eso todo mundo lo sabe, pero este tipo de trabajos muy bien pagados, siempre se pide permiso a la entidad para aceptarlos o rechazarlos.

La mayoría de trabajos, como el que voy a hacer, son de magia negra, para destruir a un objetivo, son trabajos que requieren de mucha de mi energía espiritual, mañana no trabajare en el taxi, tengo mi mochila donde tengo todos mis materiales, los trabajos se realizan en la noche, son más efectivos y nadie te molestara mientras los realizas.

Algunas energías se hacen presentes, sombras se mueven tras de mí, me dan la bienvenida, siempre soy bien recibido en el cementerio y es que uno siempre es respetuoso con los muertos, uno no viene de forma altanera, ni superficial, uno viene sabiendo que entra a los dominios de la Santa Muerte.

Escucho algunos susurros que me dicen bienvenido Orozco, este lugar o algún otro cementerio serán mi lugar de descanso eterno, es bueno estar bien con los espíritus que aquí residen.

Me encuentro en el cementerio nuevo de Santa Laura, la ciudad tiene dos cementerios, el cementerio antiguo que se encuentra a las afueras y sus orígenes datan desde su fundación en la época virreinal y este nuevo cementerio, opté por hacer el trabajo en este lugar, porque en el viejo cementerio hice un trabajo hace unas semanas y me gusta variar de lugares en los que hago mis trabajos.

Busco una tumba, no traigo mi parche, a través del orificio donde estaba mi ojo puedo ver a los espíritus moviéndose, puedo ver las energías a mi alrededor, lo que no puedo ver es el camino, así que debo andarme con cuidado para no tropezarme.

Encuentro una tumba sin nombre, está cubierta de hierba y la lápida reza solo: La joven del broche azul.

Recuerdo ese caso, fue allá por el dos mil trece, encontraron a una adolescente entre el basurero, estaba desnuda, le amputaron las manos y su único distintivo era un broche azul con forma de mariposa en el pelo.

El caso fue viral, se hicieron manifestaciones, colectivos de derechos humanos y feministas exigieron la investigación y que se dé con los culpables.

Pero a pesar de todos los esfuerzos, nunca se pudo determinar la identidad de la joven y nunca se dio con los responsables.

La Rosa de Guadalupe saco un capitulo basado en el caso, pero causo mucha indignación por el lucro de la tragedia, que la televisora lo saco del aire, actualmente es un capitulo perdido o como dicen los chavos, un lost media.

Un caso más de impunidad y violencia que queda en nada, con el pasar del tiempo y con las atrocidades que ocurren diariamente en el país, el caso quedo olvidado. Se erigió una tumba para la joven, que ahora permanece en el olvido.

Pongo una vela y pido permiso al espíritu de la tumba que me dé permiso para realizar un trabajo, al fin y al cabo, el caso que tengo entre manos es parecido a este.

-Te doy permiso.

Volteo a ver y encuentro a una adolescente entre trece y catorce años sobre la tumba, la garganta la tiene abierta y conserva su broche azul en el pelo.

- ¿Quién eres?

-Orozco es mi apellido y todos me llaman por el, soy brujo y devoto de mi Santa Muerte. Te pido permiso para realizar un trabajo.

-Claro, pero primero platiquemos—me siento en la tumba y le ofrezco un cigarro, sé que es una niña, pero no se le puede negar un pequeño gusto a un muerto.

Lo primero que le pregunto es su nombre, ella me responde que su nombre es Judy, así a secas, no tiene apellido o no quiere recordarlo.

Judy me cuenta que le gustaba jugar futbol con los chicos de su barrio, aunque las niñas y las viejas chismosas de la calle, la llamaran marimacho.

Ella no recordaba el pueblo o el nombre del estado donde nació, pero recuerda que le gustaba el futbol y quería entrar a la liga femenina.

Recuerda a un chico llamado Octavio que era su mejor amigo, recuerda a don Atilio un viejo gruñón al que iban a pedirle el balón cada que caía a su patio y su perro pitbull los perseguía.

- ¿Qué hay de ese broche azul?

-Me lo regalo mi abuelita—pone un gesto melancólico, su abuela vivía con ella y con su madre, pero está siempre se encontraba borracha, por eso era su abuela quien se encargaba de la casa.

Judy relataba como su abuela, les preparaba sándwiches para ella y sus amigos, después de jugar una cascarita.

A veces iban al parque y se quedaban ahí todo el día, el Camilo, el Roberto, el Memo y el Chino, todos eran su pandilla.

-Quería a mi mama, aunque ella no me quería a mí—me dijo en un tono de profunda desolación, su madre estaba siempre borracha, le pegaba o la insultaba hasta que su abuela le ponía un alto.

Una noche cualquiera todo cambio, estaban jugando en el parque cuando llegaron las camionetas negras, Octavio le grito que huyera lo más rápido que pudiera y se escondiera, los malos llegaron al pueblo. Hubo disparos y después un gran incendio.

- ¿Te levantaron? —pregunto con delicadeza, con toda la que tenía, Judy hizo un gesto negativo.

-Escape…no recuerdo como…pero escapé.

No lograba recordar cómo, pero vagó durante días en la carretera hasta que fue rescatada.

-Pensaba que estaba a salvo, pero…

En este punto la voz de Judy va quebrándose, va temblando, estaba muerta, pero continúa siendo una niña, me siento mal por haberle recordado ese momento, pero después de tanto tiempo, ella quería desahogarse.

Judy me cuenta que al principio era bueno, le dio comida y ropa nueva, pero después en ese momento ya no puede más y rompe a llorar.

Han pasado los años, pero el miedo y el dolor persisten aun después de la muerte, Judy era una niña, a la que le arrebataron todo, como a todos los niños que nacieron y crecieron en el sexenio calderonista.

- ¿Quién era? Dime su nombre—quería encontrarlo, secuestrarlo, torturarlo y ofrecerlo de sacrificio a mi Poderosa Calavera, Judy solo tiembla, los muertos pueden tener miedo también.

-No recuerdo nada…una cosa alta y retorcida con un gran sombrero…era un espantapájaros…era…espeluznante.

Sentí un ligero escalofrió al escucharlo, pude ver el miedo recorrer a la niña, era eso, solo una niña, asustada, despojada de su hogar, que buscaba ayuda y en lugar de eso se encontró con un monstruo.

Judy, nadie conocerá tu nombre, nadie conocerá tus sueños, como fue tu vida, pero yo te recordare.

- ¿Qué es este ritual?

-Un ritual para destruir a una persona.

- ¿Esa persona se lo merece? —esa persona es un niño rico, perteneciente a una familia de la política de Tamaulipas, violo y mato a una joven de bajos recursos, no piso la cárcel porque su familia pago fuerte sumas de dinero y el mocoso se fue a vivir a Europa. Si las instituciones jurídicas y Dios no hacían nada, entonces iban a solicitar ayuda a la Santa Muerte por justicia.

No solo tenemos que soportar los abusos de los políticos, también debemos soportar ahora que sus hijos violen a nuestras hijas, golpeen a nuestros hijos y los dejen lisiados de por vida, asesinen, prostituyan, destruyan vidas, todo porque son hijos de buenas familias, que van a misa los domingos, cargan rosarios y visitan a la guadalupana cada doce de diciembre. Al final Diosito, los ángeles y la virgencita protegen a los hijos de puta.

Judy lo pensó y permitió que lleve a cabo este ritual en la tierra donde reposaban sus restos.

-Solo te pido un favor.

-Claro, dime cual.

-La próxima semana es mi cumpleaños, mi pastel favorito era el de fresas ¿Puedes traerme un pastel? —acepte el trato, un pastel como ofrenda, como regalo, incluso los muertos tienen derecho a comer pastel.

Judy desapareció, dejándome a solas para que lleve a cabo el ritual, saco todos los elementos, incluyendo la foto del mirrey que me da asco, con su nombre completo y su fecha de nacimiento detrás.

Realizo todo el ritual, pronuncio la invocación a mi Señora, recito las palabras de poder y la maldición ha sido lanzada, una vez finalizado, me despido de Judy pero esta no regresa, le prometo que volveré la siguiente semana con un pastel.

Judy no aparece de nuevo, me doy la vuelta, una vez que se hace una operación mágica en el cementerio, no se da la vuelta atrás o los muertos pueden pensar que todavía hay asuntos pendientes y te pueden seguir a casa.

Camino pensativo, escucho susurros, se despiden de mí y yo lo hago sin voltear atrás, pienso en el hombre que mató a Judy y que está libre, camina por ahí y algún día lo encontrare y entonces vengare a la joven del broche azul.

 


 Créditos por la imagen a quien corresponda

lunes, 25 de noviembre de 2024

Amor entre oraciones: El amor místico en la poesía Católica y Sufi. Por eeriernst



¡Que me bese con los besos de su boca! 

Tus amores son un vino exquisito, suave es el olor de tus perfumes, y tu nombre, ¡un bálsamo derramado!

—Cantar de los cantares 1:2-3 

A la poesía religiosa la promueven secretos ritos de la memoria. 

Uno de los libros de la biblia que, visto por encima, causa cierto desconcierto al neófito es el cantar de los cantares. 

¿Por qué un libro de estos tintes está dentro de la biblia? 

Si bien la primera lectura nos habla de un canto de amor desbordado entre una pareja. En una segunda lectura nos daremos cuenta de que esta unión asemeja al amor que Dios siente por el alma, su amada.

Este tipo de lenguaje usado en este libro cimienta las bases de toda una tradición que vendrá de la mano de los poetas místicos. De esta escuela de poetas hablaré de dos vertientes, los Sufíes y los Católicos, ambos de herencia abrahámica. 

Lo místico 

Coloquialmente, hacemos uso de esta palabra para hablar de algo mágico o sobrenatural, sobre todo si tiene que ver con alguna que nos es ajena, pero en un sentido estricto se refiere a un sentido espiritual especifico: la unión íntima del alma humana, en vida, con lo sagrado (la divinidad). Esta unión suele manifestarse como visiones o estado alterados de la conciencia.

Mística católica 

El éxtasis místico en la poesía Católica es en esencia una profunda experiencia amorosa: quien lo vive se siente colmado por el amor de Dios, hasta el punto de olvidarse de sí mismo, en esta, la mejor manera en que el poeta puede expresar algo es aludir al amor humano que todo lector conoce. Así, la sensualidad se convierte en un poderoso símbolo que evoca, mejor que ningún otro, el goce inenarrable del ser humano que ha entrado en comunión con lo más sagrado. 

Sufí

Dentro del camino Sufí se busca llegar a Dios por medio del amor (una figura parecida a 1 Juan 4:7) Partiendo de la idea de que Dios (o “el amado” como se le refiere en esta tradición) es invisible y sin una forma física, el hombre debe buscar eliminar el amor que se tiene a lo terrenal e ilusorio (Ishq-e-Majazi) para trasmutar el amor en amor de Dios (Isqh-e-Haqiqi) que es perfecto el diario místico sufí se puede resumir en: Dios es la belleza y bondad absoluta. Es en la naturaleza de la belleza donde se manifiesta, y donde se le admira, pues lo bello es creación perfecta de él.

Expresa los efectos del amor divino

Traigo conmigo un cuidado
y tan esquivo que creo 
que aunque se sentirlo tanto,
aun yo misma no lo siento. 
Es amor, pero es amor 
que faltándole lo ciego, 
los ojos que tiene son 
para darle más tormento. 

El término no es a quo, 
que causa el pesar, que veo, 
que siendo el término el bien 
todo el dolor es el medio. 

Si es lícito y aun debido 
este cariño que tengo 
¿por qué me han de dar castigo 
porque pago lo que debo? 

¡Oh cuánta fineza, oh cuántos 
cariños he visto tiernos! 
que amor que se tiene en Dios 
es calidad sin opuestos. 

De lo lícito no puede 
hacer contrarios conceptos 
con que es amor que al olvido 
no puede vivir expuesto. 

Yo me acuerdo ¡oh nunca fuera! 
que he querido en otro tiempo 
lo que pasó de locura 
y lo que excedió de extremo. 

Más como era amor bastardo 
y de contrarios compuesto, 
fue fácil desvanecerse 
de achaque de su ser mesmo. 

Mas ahora ¡ay de mi! está 
tan en su natural centro, 
que la virtud y razón 
son quien aviva su incendio. 

Quien tal oyere dirá 
que si es así ¿por qué peno? 
Más mi corazón ansioso dirá 
que por eso mesmo. 

¡Oh humana flaqueza nuestra, 
adonde el más puro afecto 
aun no sabe desnudarse 
del natural sentimiento! 

Tan precisa es la apetencia 
que a ser amados tenemos, 
que aun sabiendo que no sirve 
nunca dejarla sabemos. 

Que corresponda a mi amor 
nada añade, mas no puedo 
por más que lo solicito 
dejar yo de apetecerlo. 

Si es delito, ya lo digo; 
si es culpa, ya lo confieso, 
mas no puedo arrepentirme 
por más que hacerlo pretendo. 

Bien ha visto quien penetra 
lo interior de mis secretos 
que yo misma estoy formando 
los dolores que padezco. 

Bien sabe que soy yo misma 
verdugo de mis deseos, 
pues muertos entre mis ansias,
tienen sepulcro en mi pecho. 

Muero ¿Quién lo creerá? 
a manos de la cosa que más quiero, 
y el motivo de matarme 
es el amor que le tengo. 

Así alimentando triste 
la vida con el veneno, 
la misma muerte que vivo, 
es la vida con que muero. 

Pero, valor, corazón, 
porque en tan dulce tormento, 
en medio de cualquier suerte 
no dejar de amar protesto.
 
Sor Juana Inés de la Cruz


Aqui pasa una marcada y curiosa semejanza entre estos textos de RABI'A AL-'ADAWIYYA y Fray Miguel de Guevara.

Oh mi Señor, Si yo te adoro Por temor al Infierno, quémame en el Infierno. 
Si te adoro por esperanza del Paraíso, impídeme alcanzar sus puertas. 
Pero si te adoro Sólo por tí mismo, otórgame entonces La belleza de tu Rostro. 

RABI'A AL-'ADAWIYYA 

// 

Soneto a Cristo crucificado (fragmento) 

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, 
que, aunque no hubiera Cielo, yo te amara, 
y, aunque no hubiera Infierno, te temiera. 
No me tienes que dar porque te quiera, 
pues, aunque lo que espero no esperara, 
lo mismo que te quiero te quisiera.

Fray Miguel de Guevara


Texto por eeriernst.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

Delicta Carnis: Sacrificio, canibalismo y ritual. Por eeriernst


«… y en un acto de piedad, el águila arrancó el corazón de Prometeo». 

Muchos rituales asumen dos aspectos contrarios, apareciendo a veces como una sagrada obligación, en otras veces como parte de una actividad criminal. 

La pauta para la diferencia entre estos dos aspectos del acto sacrificial depende enteramente de la función y de la víctima, pues si bien hay sacrificios que guardan cierto parecido con una violencia criminal, es el ritual y la “pureza” de la víctima lo que le separa de un acto profano. 

La víctima es sagrada porque ha sido apartada de “lo otro” para poder ser sacrificada. Este tiende a ser un animal de una utilidad para el hombre, a la vez que muestre una mansedumbre y gentileza. Estos caracteres son los predilectos para hacer el sacrificio, pues, si bien el mero acto del sacrificio es visualmente violento, un comportamiento deliberadamente violento (léase violento como colérico, fúrico) no es aceptado, pues el efecto que se busca en el rito se vería comprometido o hasta anulado. 

La purificación, en cuanto al rito del sacrificio, no siempre puede ser eficaz aún y cuando las mayores contingencias y precauciones sean tomadas, no hay seguridad en contra de que aun el pequeño o el más mínimo contacto con la infección puede contaminar la comunidad. Ahora bien, uno de los factores del rito es purificar la violencia en sí misma. Sangre perdida puede, ya sea, purificar al pueblo corrupto o eliminar la corrupción del individuo. 

Agnus Dei 

—Sacrificio como expiación. 

El sacrificio ha sido descrito como un acto de humillación entre el certificante y una deidad. 

El propósito del sacrificio es restaurar la armonía entre la comunidad y reforzar el tejido social que todo deriva de esto. El sacrificio juega un papel importante en la sociedad. La última no es un instituto de algún individuo ni es un ofrecido para un individuo particularmente sediento de sangre, en cambio, es un sustituto de todos los miembros de la comunidad que han optado como sustitución de la penitencia de los individuos. Sirve para proteger a la comunidad entera de su propia violencia. Es fácil ridiculizar una religión tomando en cuenta desde tomándose en cuenta o centrándose en estos ritos excéntricos, ritos como los sacrificios realizados para atraer la lluvia o un clima benefactor. Hay un común denominador que termina la eficiencia de todos tus sacrificios y se convierte más evidente aún cuando está la comunidad va creciendo. Ese común denominador es la violencia. 

Marcar el sacrificio o los sacrificios en dos grupos, el humano y el animal. Esta división está basada en meramente un juicio de valor, pues se tiene la preconcepción de que uno tiene la categoría de víctima, el ser humano, mientras que el otro, el animal, es eminentemente sacrificable. 

Boccato di Gloria 

—El dios devorado. 

Si bien todo aquel que es todo aquel católico está familiarizado con el misterio de la eucaristía, donde el cuerpo de Dios se transmuta en la hostia sagrada y la sangre en el vino, esto puede parecer ajeno para hasta extraño o violento. Si se quiere para todo aquel ajeno a los misterios católicos, esta práctica de comer al cuerpo transfigurado de Dios no es única y exclusiva para los católicos. Esta práctica se puede rastrear a otras culturas fuera de la espora católica-cristiana. Ejemplos de ellos los podemos encontrar en los brahmanes. En la antigua India, los brahmanes enseñaban que los bollos de arroz ofrecidos en sacrificios eran sustitutos de seres humanos y eran convertidos en cuerpos verdaderos de hombres por la manipulación del sacerdote. 

Los aztecas realizaban un reto parecido dos veces al año en mayo y en diciembre se realizaba una imagen del dios huichilopoztli y la rompían en trozos que eran comidos solemnemente por los adoradores y por los fieles. Estatuas de masa molida de masa cocida hechas de maíz tostado amasado con miel. Nota aquí que los aztecas solo consumían el cuerpo del dios, era la única comida en ese día, pues, creían que no debía ser profanado el cuerpo de Dios por el contacto con alguna otra comida corriente. El ídolo de masa cocido era desquebrajado y repartido por los sacerdotes entre todas las familias a modo de una comunión para todo el pueblo o entre todo el pueblo huichilopoztli.

El festival del solsticio gimal en diciembre y los aztecas mataban primero a su dios huitzilopochtli y después se lo comían, moldeaban una imagen de la deidad figura humana con semillas de diversas clases y formando una pasta con sangre de niños, un sacerdote llevaba el nombre y representando el papel del dios Quetzalcóatl cogia un dardo con la punta de pedernal y la hundía en el pecho de la imagen de pasta acriollándola. Eso lo llamaban matar al dios huitzilopochtli para que su cuerpo pudiera ser comido. Otro de los sacerdotes cortaba y sacaba el corazón de la imagen y se lo da de comer al regente, el resto de ello de la imagen Era dividida entre 2 diminutos que se repartía ante el pueblo, pero ninguna mujer probaba y manjar el cuerpo del dios. Estos festines eran llamados téqualo o sea el Dios que es comido 

Carne en mi carne. 

—totem y carne 

Como habíamos comentado unas líneas Arriba, para el hombre arcaico, el devorar el cuerpo del Dios es una suerte de sustancia de procedimiento alquímico, pues, se busca ingerir y absorber un poco de debilidad en su sustancia material ahora bien en algunos casos esta suerte de magia simpatética no solo se limita a ritos litúrgicos, sino que también influye en alimentación del hombre arcaico. las sociedades arcaicas asignan valores totémicos a la carne de los animales por ejemplo los avipones de Paraguay comían la carne de Jaguar para adquirir la ferocidad del animal los Caribes se extienden de la carne de cerdo temeroso por temor a que se les achica a los ojos como a los cerdos tampoco comían tortuga Pues creían que los haría perder su agilidad y quedar inhábiles de escapar de sus enemigos Alguno de los indios civil buenos en la región oriental de Bolivia no tocan la carne de vicuña un animal parecido a la alpaca, porque imagina que si la comen se vuelven lanudos como la vicuña. Los cayanos del noreste de Borneo tienen prohibido comer venado, pues creen que los vendría tan tímidos como los ciervos, sin embargo, los hombres pueden arriesgarse a hacerlo o comerlo solo si y si se cocina a la intemperie. Pues de esta manera el espíritu del animal escapa inmediatamente la selva y no se vuelve a entrar y no se adentra ni que lo comen. 

Ahora bien, estas prácticas no solo se limitan a los animales. Sangre y la carne de los hombres muertos, corrientemente comida y sorbida para esperar bravuras, sabiduría y otras cualidades en que las comidas descollaban o las que se suponían que tenían un asiento especial en las vísceras. Otro uso particular ingerido, por ejemplo, en las tribus montañosas de África sudoriental, hay ceremonias iniciáticas. Donde se demora a un enemigo de relevante de valentía; su hígado considerado en la cinta de valor, sus orejas, supuestos asientos de la inteligencia, la piel de su frente que se cree ser el lugar de la perseverancia, los testículos tenidos como centro de la fuerza y se incinera, se guardan las cenizas con mucho cuidado en un cuerno de toro y, durante las ceremonias, la ceremonia de circuncisión las mezclan con otros ingredientes. Formando una especie de pasta que es administrada por el sacerdote tribal. 

Un ritual parecido se encuentra entre los basutos de la montaña cuando estos son matados a un enemigo muy bravo. Inmediatamente, le arranca en el corazón y se lo comen, porque a ellos les dará valentía y fuerzas para batallar. Al terminar la batalla, el hombre que ha matado este tipo de enemigos es llevado ante el jefe de la tribu y recibe del médico una mezcla que mastica con su comida. Al tercer día, debe lavar su cuerpo con agua corriente y, pasado 10 días, puede regresar con su esposa e hijos. Entre los yorubas hay una práctica parecida. Los sacerdotes de Ogun el dios de la guerra, acostumbran a arrancar los corazones de sus víctimas humanas para luego ponerlos a secar, desmenuzarlos hasta reducirlos a polvo, mezclarlos con ron y ofrecerlo a personas en busca de valentía. Quienes toman la mezcla absorberán la virilidad asentada en el corazón.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Danza: símbolo y éxtasis místico. Por eeriernst

Y David danzaba con toda su fuerza delante de Dios...

—2 samuel 6:14 


Hace rato estaba escuchando la obra Sansemaya (canto para matar una culebra) de Silvestre Revueltas, inspirada en el poema homónimo de Nicolás Guillen y recordé este tema de la danza como ritual. 

Desde tiempos tempranos el baile ha sido un símbolo de ofrecimiento de lo transitorio a lo indestructible, es un trance Dionisiaco donde la llama interna del ser consume, aniquila y a la vez que se recrea a sí misma. En este proceso de creación-destrucción se hay toda renovación del alma. 

Como experiencia estética, el arte no nace, necesariamente, desde el miedo o la esperanza, sino desde el deseo necesario de trascender el sentimiento y la necesidad de volverlo operativo. 

Durante la danza las circunstancias como el peso de la vida, as imperfecciones de la carne, las incidentes de la hora y el lugar se sublevan y el espíritu se trasportan más allá de lo que se puede expresar con palabras. Movimiento, significado y sentimiento se tornan en una sensación idéntica. 

La danza permite entrar en estados que para el espectador pareciesen meras conjuraciones surrealistas.


Danzas ceremoniales en tradiciones Afroamericanas 

Dentro de la diáspora de las tradiciones Afrocaribeñas gran parte de la liturgia recae fuertemente en la danza. 

Las subdivisiones de cada una de estas tradiciones reciben el nombre de “naciones”. Una de las naciones dentro de Cuba más conocida es la Yoruba, la cual llego a Cuba por medio de los esclavos Africanos que eran traídos para trabajar en las plantaciones de caña. 

Dentro de la liturgia de los Yorubas las danzas que se realizan predomina los movimientos ondulados verticales, empezando desde el área del pelvis hasta el pecho, hombros, cuello y cabeza, si bien es un rasgo común de su danza, cada Orisha tiene un patrón específico de baile y de música. Durante la danza se invita a la deidad a hacer presencia en el rito, se hace pantomima recordando pasajes del orisha al igual que algún rasgo asociado a él. Estas distinciones en el llamado a cada Orisha es llamado “camino”.


Danza Rarámuri: tesgüinada y Semana Santa (Tewerichic) 

En las fronteras de la Aridoamérica y Oasisamérica se encuentra la comunidad rarámuri. Durante el inicio de la primavera se lleva a cabo un festejo muy particular por parte de la comunidad, la llamada “tesgüinada” aquí se festeja el fin del invierno y el inicio de la temporada de siembra durante las fechas que coinciden con la Semana Santa. 

Dentro de las danzas que se llevan a cabo destaca la de “Rutuburi” que comienza con una alusión a la temporada de frutos maduros y dentro de su desarrollo habla de la temporada de lluvias. Durante el rito el jefe del grupo entona la canción mientras agita una especie de sonajero, la danza es vista como un deber sagrado que hace que el mundo siga existiendo por otro año más. 

Para los rarámuris el fruto prohibido fue el albaricoque, fue el diablo quien se lo di a comer a la primera pareja y con ello se nos dio los órganos sexuales que nos dividirían en hombres y mujeres. 

Dentro de estos festejos sincréticos se escenifica una batalla entre los defensores de dios y los representantes del diablo llamados “Fariseos” al final delos festejos se ofrece tesgüino a los cuatro puntos cardinales: al norte en nombre del gobernador de la comunidad; al sur a la virgen de Guadalupe; en el oriente a Jesucristo y al occidente a los animales que anuncian la muerte. 


Derviches y la danza de la unión con el uno 

Dentro de la tradición Musulmana del Sufismo hay un grupo de danzantes llamados Derviches cuya danza consiste en tratar de llegar al trance místico, esta danza lleva el nombre de “Sama”.

Los Derviches al momento de bailar buscan llevar su espíritu a dios (llamados en su tradición “el amado” o el uno) y la creación como una unidad.

Con música de flauta, la cual representa el llanto del alma separada de dios los Derviches usan un pie como pivote y giran en sentido contrario de las manecillas del reloj, la palma de la mano izquierda volteada hacia arriba pidén bendiciones y perdón divino y con la mano derecha volteada hacia abajo las llevan a la tierra.

eeriernst

lunes, 19 de agosto de 2024

El duelo como derecho humano fundamental. Por Kruttz

 Lo has visto en el cine, en esas películas de mosqueteros renacentistas con atuendos chingonsotes que blanden una ropera exigiendo satisfacciones cuando sus honores se ven mancillados por la actitud de un insolente o por un imbécil pleno cuyos humos se subieron mas de lo que debían.

Bastaba un insulto, una calumnia, un bofetón para que ese honor se pusiera en duda y tu credibilidad [al igual que cuando la bitcoin se va a la verga con las palabras de Elon Musk en Twitter hoy Equismen] pendía de un hilo.

Y básicamente una satisfacción era la única manera de restituir ese honor, moneda universal de credibilidad, mas inmanente y poderosa que el dinero impreso en papel o acuñado en latón con cuproníquel; el honor de un hombre era la mismísima representación del valor de la palabra del mismo y de la confiabilidad de sus acciones. Si decías que harías algo, era la garantía de que en verdad lo harías.


Decía Cesare Beccaria, jurista italiano cuyas teorías sentaron muchos principios del derecho actual, que la pena ante el delito tiene que ser proporcional, rápida y disuasiva ante el mismo.

Partiendo de esta premisa, si el honor es tan importante, ¿acaso la pena ante una injuria no debe serlo también? Es mucho más proporcional el rango de penas dentro del duelo, desde el hecho de devolver la humillación mediante la simple derrota, hasta el hecho de destripar con un florete a quien te hizo perder ese crédito social hasta llevarte al punto del ostracismo o prácticamente la muerte social y el exilio. ¿Es mas proporcional que el injuriador solamente pague una multa y se disculpe públicamente o lo que anteriormente mencioné?

Si continuamos sobre la misma idea, ¿Qué mas rápido que retar en el lugar al que te insulta? Instantáneo y absolutamente más efectivo devolver el insulto y el puñetazo de forma efectiva, con celeridad de rayo, pactando el encuentro a la brevedad, terminando con el conflicto en vez de gastar el precioso tiempo con el que la finita vida nos confiere buscando a un policía que no actuará o esperando a que una institución quiera hacer el puto trabajo por el que le pagan y que de todas formas hace mal, burocratizando y poniendo pretextos por mera estulticia, plena incapacidad o absoluta corrupción.

Y por extensión, ¿Qué mas disuasión ante meterte con el prójimo que saber que te puede eviscerar si te pasas de la raya? Una multa simplemente permite a los adinerados hacer lo que se les venga en gana de forma impune. La cosa cambia si el riesgo de quedar en ridículo o directamente marcado de por vida [o muerte]. Una pena de prisión "proporcional" únicamente hará a tu enemigo enfadar hasta el punto a  que decida ir por ti a traición, o peor, contra tu familia y posesiones tan pronto salga y haya aprendido las mañas que se manejan ahí.

El monopolio de la violencia por parte del estado probó su ineficacia y su malicia al terminar de domesticar al ser humano. Por qué confiar tu vida y tu honor ante quien te ve como menos que un animal?

Kruttz

viernes, 5 de julio de 2024

Ceremonia. Por eeriernst

Ceremonia
hoy es el gran día, por fin cumplo mi propósito.
Desde que puedo recordar siempre, todos a mi alrededor, corren el mismo destino que este día cumpliré.

Todos soñamos con que este día llegue, siempre soñamos quién será el otro, el que nos complementará: quienes somos de sexo femenino (porque aunque a los demás no les importe, nosotros sí tenemos sexo) añoramos con un caballero de fina estampa, de figura cuidada y rostro de buen ver. Los masculinos se llegan a lo soez al describir a quien añoran, hay algunos que no importa si su otro es hombre, mujer o quimera, solo quieren completar su propósito en este mundo. Los más pequeños de nosotros, al momento que son llevados, ven a su otro más como un compañero de juego, un juego que será eterno.

Un hombre de aspecto lúgubre, estirado de parca presencia, entra al lugar donde todos nosotros estamos, mira con detenimiento a cada uno, él mete la mano dentro de uno nosotros para sentir nuestros fondos y la desliza con delicadeza, acaricia los relieves de algunos. El tipo que nos vende lo mira atentamente, se acerca con sumo cuidado como si no quisiera interrumpir la operación del interesado, se pone en seguida de él y comienza la misma rutina de siempre, la mirada perdida del visitante se postra en él y él empieza a hablar sobre cada uno de nosotros. Para él es una cuestión de vida o muerte, este ha sido lo único que ha hecho en toda su vida, si no concreta la venta de uno de nosotros tendrá que pasar otra vez quién sabe por cuantos días más. Para él también somos un gasto entre más pronto se deshaga de nosotros y consiga a otros nuevos que nos reemplacen mejor, exalta nuestras cualidades, edades y precios, y animado se lleva al interesado a un cuarto aparte para negociar la venta. 

Empiezan los murmullos entre nosotros y la expectación sobre quién será el elegido. Después de una breve ausencia, el interesado regresa con él a donde estamos todos y decido me elige a mí. Vuelven a la oficina para arreglar los detalles de cuando me llevaran. En cuanto ellos salen los murmullos volvieron, pero ahora son murmullos de envidia, escucho que unos hablan de mí, hablan de mi edad, dicen que ya era hora porque ya me estaba poniendo vieja, otros hablan de mi color. No dejo que nada de eso me desanime, yo solo espero que llegue la hora en que me recojan para poder conocer a mi otro, las ansias me carcomen, mi imaginación empieza a volar. ¿Será como siempre lo he soñado? ¿Será joven, o ya mayor?, no dieron mucho tiempo para que mi imaginación trabajase, pronto unos hombres de negro vinieron y me llevaron a conocer a mi otro. 


Cuando lo vi sentí asco no era lo que me imaginaba, era repugnante, un hombre bajo, de figura gorda y descuidada, mal arreglado, quería huir de ahí, este no era mi sueño, pedía auxilio, pero nadie me podía salvar, sentía su piel me repugnaba su olor era nauseabundo, su presencia no me producía nada que no fuera asco, repulsión. 

Todo paso tan rápido, aún no me recuperaba del shock cuando me di cuenta de que la misa ya había terminado y que ya éramos uno solo. 

Cuando llegamos a la que sería nuestra morada, justo antes de que nos bajaran hice cuanto pude y gire, mi otro cayó como costal, todos gritaron de espanto, una mujer que estaba ahí desmayo, los que nos llevaban como pudieron lo acomodaron y empezaron a echar palas de tierra encima de mí. 

Todo oscurece, la luz se extingue, tal parece que nos pudriremos juntos hasta la eternidad.

miércoles, 19 de junio de 2024

DUODECIM TREDECIM. Por PATIBVLVM

 

En cuanto a las limitaciones del ego, la vida es única y corta, dirían por ahí: “lo bueno dura poco”. Y también, es lineal: nacer, crecer, estudiar, generar dinero, enamorarse, casarse, tener hijos, envejecer y, finalmente, morir.

En realidad, es cíclica.

Somos el ouroboros que se come su propia cola, vivimos para repetir patrones, vivimos para cometer los mismos errores que nuestros padres y abuelos. No en un sentido estricto, claro, el sentido común nos llama a superarnos, pero aun así cargando con serias limitaciones heredadas, incluso, de siglos. La gente no cambia, solo es circunstancial, la humanidad es análoga de sus antecedentes históricos, de las historias perdidas de héroes que ya no pueden existir.

“Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”, es el panfleto que repiten muchos chairos cuando su entendimiento se reduce a nada, la humanidad conoce de sobra su pasado, tanto así que se ha obsesionado por repetirlo.

Nadando en las profundidades, es cuando nos damos cuenta que la muerte es lo único enriquecedor, es omnipresente, por lo tanto, contiene el elixir del saber en un mundo con el velo puesto. No es un rechazo a la vida, ni estoy alentando al suicidio (bueno, todo está permitido ). Todo lo contrario, coquetear con la estética de la muerte empodera la vida, le da un significado trascendente, un claro ejemplo: el culto a deidades del inframundo y otras de arquetipos “shivaistas” por parte de los pueblos mesoamericanos, que concebían a la muerte como la consolidación de la grandeza. No por nada la vanguardia tempestista nació en México, un país que esconde un profundo sentimiento pagano y vitalista.

El sí-mismo integra la vida y la muerte en un todo, supera los tabúes y limitaciones morales del presente, se embriaga con Quetzalcoatl y medita con Tezcatlipoca. En el mundo cotidiano pocas cosas se saben, la única certera: vamos a repetir las cosas.

¿Pero de que manera? Es la gran incógnita, cuya respuesta se alberga en el sí-mismo, aquel que vivirá en paz con su voluntad y morirá por el destino albergado en su espíritu inmortal y no por las limitaciones del ego.

La Virgen se transformará en puta.
La Puta se transformará en victoria.
La Victoria se transformará en muerte.
La Muerte se transformará en cálida acogida.

Así fue, así es y así será...

Porque no moriremos sin antes
contemplar los cadáveres hebreos
siendo devorados por Mictlantecuhtli.

-PATIBVLVM